Video Limpieza Emotional REM

ACUPRESIÓN Y LIMPIEZA EMOCIONAL REM®:

La energía y la información son dos características esenciales de la vida. Desde el momento de la
concepción estos dos elementos plasman el crecimiento biológico y psíquico del individuo. De esta
forma, cada célula conserva todos los recuerdos como en una cinta grabada. La huella que dejan
estas dos fuerzas –la energía y la información-, en el periodo fetal y en el momento de nacer, es
fundamental para el desarrollo psicofísico y del carácter del ser futuro. Es decir que, lo que sucede
en el momento de la concepción del individuo, la gestación y el trauma del nacimiento se mantiene
en él no como un recuerdo cognitivo consciente sino como una grabación energético-informativa.
De ahí que, se cree una jaula energética en torno al individuo que le permitirá, a lo largo de su vida,
encontrarse sólo con realidades concretas o determinadas. Ello explica por qué siempre nos vemos
involucrados en las mismas situaciones y cometemos los mismos errores.
Si una mujer está convencida de que los hombres la engañan, ha construido a su alrededor una jaula
enérgetica –informativa que la conducirá a encontrar sólo hombres con un esquema informativo de
traición o de engaño.
Nuestro pensamiento es también energía e información, como nosotros somos lo que creemos ser.
Todos somos seres o cuerpos pensantes en un universo pensante, de la misma manera que las
moléculas de nuestro cuerpo son proyecciones de nuestro pensamiento y los impulsos energéticos
e informativos se proyectan en el ambiente bajo forma de sucesos espacio temporales.
Por lo tanto, el pensamiento condiciona nuestro mundo y, por consiguiente, nuestras relaciones.
Las experiencias vitales y aparentemente todo lo que nos sucede a un nivel más profundo, sucede
porque nosotros queremos que suceda. Somos responsables del 100% de todos los resultados que
obtenemos en la vida.
¿Cómo podemos salir de la jaula? ¿Deshaciendo los nudos que la energía y la información recibida
han ido creando a lo largo de los años?


Para lograrlo es necesario hacer circular por el cuerpo grandes flujos energéticos a través de una
energía fundamental de la vida: la respiración y, al mismo tiempo, activar los puntos a lo largo del
trayecto de los meridianos chinos o en otros sistemas reflexológicos del cuerpo humano como: pie,
mano u oreja.
Este método en el que se asocia respiración, estimulación de puntos cutáneos y trabajo sobre el
pensamiento, la energía y la información recibe el nombre de: “Limpieza Emocional REM”
Para que la información circule y se integre es necesaria la energía. En la biología humana la
energía y el oxígeno se identifican.
La comida se transforma en energía mediante el uso del oxígeno. La comida, como la leña, necesita
oxígeno para mantener el proceso. El ritmo de la combustión está relacionado con la cantidad de
oxígeno de que se dispone. Por ello, el oxígeno es de enorme importancia en todos los procesos
energéticos y vitales.
No es de extrañar que la mayoría de los hombres respiren poco y mal. Lo hacen para no sentir
emociones, para no penetrar en sí mismos.
¿Qué podemos hacer, entonces, para entrar en la jaula emocional que la energía y la información
han estructurado? Ante todo respirar de manera consciente, en conexión y circularmente para
liberarnos y hacer que emerjan nuestras experiencias vividas, experiencias que hemos removido o
almacenado en la memoria celular.
La contracción de la garganta, del tórax y de la cadera impiden que la respiración fluya de forma
natural para no sentir emociones: donde hay contracción, efectivamente, no corre energía y donde
no corre energía no hay sentimiento, no hay emoción sino esclavitud del miedo.
La energía y la respiración se mueven de arriba a abajo, como para decir “sí”
En los anillos de bloque esta onda energética tiende a bloquearse en una oscilación similar al “no”.

Para liberarnos de la rigidez y de los bloques energéticos que se desprenden de ella y que se
manifiestan en los meridianos y en los chakras, es necesario trabajar en segmentos distintos de la
coraza estimulando con los dedos los distintos puntos de los meridianos.
La estimulación puede ser de tres tipos:
Contacto
Contacto rítmico e intermitente
Presión progresiva
La persona se echa, con las rodilllas dobladas, los pies en contacto con el suelo o con la camilla, los
ojos cerrados, los brazos paralelos al cuerpo y la boca abierta con la mandíbula relajada. Se le dice
que respire profundamente con la boca, hinchando, a su vez, el tórax e imaginando que toma el aire
por los pies y lo lleva hasta el anillo 1 o “inn trag” situado entre las cejas. En la respiración
participa todo el cuerpo. El esfuerzo de aspirar el aire se efectúa en la inspiración, mientras que en
la expiración, el aire debería salir naturalmente por la boca que está abierta y relajada. No hay
ninguna pausa entre la inspiración y la expiración.
Los puntos que se pueden estimular pueden ser numerosos, cada uno con un significado específico
de desbloqueo emocional. Veámos, a continuación, algunas sesiones con los principales puntos
maestros.
El operador empieza la sesión con un simple contacto con el punto 2 de la vejiga bilateralmente, a
la vez que visualiza la energía que se conecta con la persona en cuestión.
Después se pasa al punto maestro del segmento ocular que se presiona con fuerza progresiva a cada
inspiración. Este punto corresponde a la apertura del anillo superior de la jaula, el segmento que
corresponde al control y al juicio.
A continuación, se pasa al punto maestro de los maxilares, segundo anillo de la jaula, que libera la
rabia y la agresividad reprimida. Sigue el punto 14 del meridiano del estómago, en la parte alta del


tórax, llamado también punto emocional de los traumas puesto que hace que afloren viejos traumas
no elaborados y los integra.
Luego se pasa a la zona epigástrica del plexo solar y se estimula con fuerza el punto maestro de las
emociones que no se han digerido. De la línea mediana se baja a la zona hipogástrica, situada
debajo del ombligo, para desbloquear la energía pélvica relacionada con la sexualidad y la
creatividad.
Asimismo hay que tener presente un punto de fundamental importancia, que está situado a la
derecha del abdomen, y que corresponde al punto 27 del estómago: el del desbloqueo de lutos o
separaciones no elaboradas.
Es muy importante que la persona durante el tratamiento consiga la vibración de las piernas, signo
de desbloqueo y de pasaje energético.
En algunos casos se puede realizar la sesión en quelación con dos conductores: uno que
simplemente toca los puntos energéticos como: el 2 o el 10 de la vejiga que se encuentran detrás de
la nuca y, el otro, estimula los puntos. Para producir una mayor y más profunda “trans” regresiva ha
sido utilizado un aparato para la emisión de frecuencias electromagnéticas pulsadas. Aquí vemos la
estimulación del punto del plexo solar y, a continuación, la estimulación de un punto situado en el
centro del pecho, considerado el centro del amor, muy doloroso en todas aquellas personas que
tienen la sensación de no haber recibido bastante amor.
En las sesiones de grupo se pasa de un sujeto a otro estimulando varios puntos, según sea necesario.
Con la limpieza emocional REM es como si entráramos en nuestra propia biblioteca interior y
tuviéramos la posibilidad de consultar cada una de las fases de nuestra existencia física y espiritual.
La limpieza emocional REM en agua caliente a 38 grados se realiza en tres fases: en la primera, de
35 minutos, se respira debajo del agua con un tubo y una pinza nasal. Esta fase sirve para revivir
emocionalmente la vida intrauterina.


Durante la respiración el sujeto cuenta con el apoyo de dos personas que representan al padre y a la
madre.
En la segunda fase, de 15 minutos, el sujeto se coloca de espaldas y empieza a respirar lentamente
para integrar lo vivido.
Por último, en la tercera fase, los padres simbólicos acogen al recién llegado a la vida.
Existen sólo dos realidades en el mundo polar que nos circunda: el amor y el miedo.
Si no logramos vivir con amor, con el ojo del corazón abierto, seremos esclavos del miedo que crea
a nuestro alrededor una jaula cada vez más densa que nos impide experimentar nuestras emociones.
Quien tiene miedo de perder el control de sus propias emociones no posee, en realidad, ningún
control: está controlado por el miedo.